Desde hace más de 30 años la computadora se ha ido insertado cada vez más en nuestras vidas, siendo ya parte del mobiliario común en una casa. Con la popularización de internet, la computadora se volvió una fuente de información y entretenimiento y en los últimos años una plataforma para que los programadores puedan explotar sus capacidades ofreciendo su software a cualquier persona con acceso a internet, ya sea gratis o por medio de algún pago; estos programas son tan abundantes como variados, por lo que me puedo aventurar a decir que cualquiera puede tener el programa que quiera y que cumpla con sus requerimientos.
La cultura del open source (código abierto) ha contribuido a que la gente se sienta en libertad de corregir o mejorar cierto programa a su conveniencia, facilidad con la que no cuentan los programas de las grandes compañías. Se entiende que la facilidad de modificar un programa se da por la naturaleza de los mismos: es código que reside en un disco duro y que ejecuta un procesador, elementos que tiene cualquier computadora, por lo que se puede reproducir en cualquier lugar sin perder información y obteniendo el mismo resultado una y otra vez. Pero todo esto solo sucede en el mundo virtual, se requiere de una interfaz para poder acceder a esto, ya que es algo intangible, producto de un procesamiento que no vemos y no podemos tocar. ¿Qué pasa cuando queremos algo físico, algo que podamos tocar y sentir?
En los últimos 10 años se han desarrollado las impresoras 3D, que no hacen otra cosa mas que transformar el código en algo material, en una cosa. Hay grupos, dentro de esa misma cultura del open source, que se han dedicado a popularizar las impresoras 3D de diferentes maneras: compras un kit para armarlo tu mismo, bajas la lista de materiales y las intrucciones para hacerlo por tu cuenta o lo compras ya hecho. La compañía de MakerBot es de las pioneras en comercializar las impresoras y el proyecto RepRap el primero en convertirlo en un proyecto comunitario. El sitio de Thingiverse es una plataforma de intercambio de los diseños; puedes descargarlos, modificarlos, imprimirlos, etc., con la finalidad de que se convierta en práctica común el intercambio de diseños para imprimirlos, como actualmente se hace con los programas para computadora.
Recientemente, The Pirate Bay anunció que agregará la categoría de objetos físicos a su sitio para contribuir con el intercambio de piezas. Ellos mismos dicen que el siguiente paso de copiar material digital es copiar material físico, que esperan que en 20 años puedas imprimir tus tenis directamente en tu escritorio. El anuncio se puede leer aqui.
Actualmente se vive un revolución en nuestra manera consumir, nos hemos vuelto más exigentes y lo que buscamos es algo que sea exacto a lo que deseamos; buscamos aquello con lo que nos identifiquemos, lo queremos a nuestro modo. El poder manejar y alterar los objetos físicos a nuestro antojo agrega un grado más de libertad para los usuarios, pasando de ser meros consumidores a convertirnos en creadores.

